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Estimados Piamartinos y amigos:

¡Estamos en un hermoso mes! que la Iglesia en Chile y los Piamartinos, vivimos la alegría de pertenecer a una Familia, para tal mes nos hemos preparado como piamartinos reflexionando uno de los principios piamartinos: “La familia”.

Las Constituciones y Directorio de la Congregación entregan orientaciones fundamentales sobre la centralidad de la Sagrada Familia en la espiritualidad de la vida cotidiana y en las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa: “El modelo de nuestras comunidades es la familia de Jesús, lugar privilegiado de la presencia de Dios, unida en la caridad y en la humilde obediencia a José, laboriosa y confiada a la providencia del Padre. Nos comprometemos, en conformidad a la enseñanza de nuestro Fundador, San Juan Bautista Piamarta, a imitar a José modelo del servicio desinteresado y fiel, a María creyente que recibe con total disponibilidad la Palabra que en Ella se hizo copartícipe de la vida sencilla y humilde de los trabajadores” (art. 7).

En el Estatuto de 1900, nos dice Padre Piamarta algunos consejos que pueden ser muy útiles para perfeccionar nuestro dialogo y la expresión de nuestras emociones, viviendo el espíritu de familia:

  1. La mutua amonestación de los defectos, sobre todo los más contrarios al espíritu de nuestra Institución, será útil para guardar la caridad. Sin embargo, no se haga con arrogancia. Cuando un hermano sea corregido, que se usen palabras de humildad, dulzura, rogando que se haga uno con quien corrige;
  2. Mucho perjudica una Comunidad es la murmuración, directamente contraria a la caridad. “El que murmura se daña a sí mismo, y lo detestan todos los vecinos” (Eclo. 21,28) – Se evite, por lo tanto, de dañar con palabras a los compañeros y más aún los superiores;
  3. Es contrario a la caridad interpretar mal las buenas acciones;
  4. No diga al hermano lo que otro dice de mal contra él. Esto puede ocasionar confusiones y rencores tales, que pueden durar meses y años;
  5. Sea cuidadoso en ofender a los otros hasta por broma. Los chistes que molestan y ofenden al prójimo, son contrarios a la caridad;
  6. No se contente en amar a los otros solamente con palabras, ayúdelos siempre que sea posible. Decir: esto no es mi trabajo, es semejante a la respuesta que Caín dio al Señor; cada uno tiene obligación de socorrer al otro con palabras y aún más con la oración.

Estos Consejos que se desprenden de las palabras de P. Piamarta, siendo llevados en consideración mejorarán “en calidad” nuestras comunidades y familias.

Bendecido mes para todos
Humberto Loyola, FN
Superior Regional

 

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