El ser piamartino es una bendición:
• Porque Dios miró con amor a su servidor San Juan Bautista Piamarta.
• Porque la Iglesia reconoció las virtudes y entrega de Padre Piamarta y lo entrega como modelo a seguir.
• Porque sigue nuestro Santo intercediendo desde el cielo, por cada uno de nosotros.
• Porque sentimos en lo cotidiano la presencia de Dios y una obra que continúa.
• Porque palpamos en el día a día cuanto bien Dios realiza en cada persona y en cada uno de nosotros.
• Porque es en la mirada, en el acompañamiento y en el privilegiar a los niños y jóvenes más necesitados, donde se actualiza el carisma de Padre Piamarta.
• Porque cada vez que se acoge a un niño y a un joven, hay esperanza.
Que el Señor nos siga bendiciendo y que cada uno de nosotros pueda repetir:
“Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a Él” (Salmo 102).

Un abrazo y bendición a todos.
P. Humberto Loyola G, FN
Superior Regional

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